El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta de forma progresiva al control del movimiento, incluyendo el patrón de marcha y la estabilidad. Los pies, como base del equilibrio y la locomoción, juegan un papel crucial en la calidad de vida de estos pacientes.
La podología especializada puede ayudar a mejorar la movilidad, reducir el riesgo de caídas y prevenir complicaciones frecuentes. Por ello, en este artículo del Colegio Oficial de Podólogos de Castilla-La Mancha te damos cuatro consejos para mejorar la movilidad en los pies en pacientes con Parkinson.
Realizar revisiones podológicas periódicas
Los pacientes con Parkinson pueden tener dificultad para detectar molestias o heridas en los pies debido a la disminución de la sensibilidad y la rigidez muscular. Por eso, es esencial realizar controles podológicos regulares para detectar y tratar durezas, uñas encarnadas, infecciones o deformidades antes de que se agraven y limiten aún más la movilidad.
Mantener la elasticidad y la fuerza del pie
Los ejercicios de movilidad y fortalecimiento del pie ayudan a conservar la función muscular y la flexibilidad articular. Estimular los dedos con movimientos de extensión y flexión, hacer ejercicios de propiocepción o caminar descalzo sobre superficies seguras puede mejorar el control del pie y favorecer una marcha más estable.
Adaptar el calzado a las necesidades del paciente
Un calzado adecuado es clave para evitar caídas y lesiones. Debe ser ligero, con suela antideslizante, buena sujeción y fácil de poner y quitar, especialmente si hay temblores o rigidez. Es recomendable evitar tacones, zapatos estrechos o suelas demasiado blandas que puedan alterar el equilibrio.
Valorar el uso de plantillas personalizadas
Las plantillas ortopédicas diseñadas a medida pueden compensar alteraciones biomecánicas, distribuir mejor las presiones y aportar mayor estabilidad al caminar. En muchos casos, permiten reducir el dolor y mejorar el apoyo, lo que se traduce en una mayor autonomía para el paciente.
En resumen, estos son los principales consejos para mejorar la movilidad de los pies en pacientes con Parkinson. Si es tu caso, nuestra recomendación es que trabajes con asiduidad con tu podólogo de confianza con el fin de mejorar tu calidad de vida lo máximo posible.



